sábado, 28 de mayo de 2016

Leyenda de la iglesia del diablo


Playa chica de Cartagena, al fondo se puede ver la iglesia sin techo.
Esta iglesia tiene su historia, todo el que la ve cree que siempre ha estado en ruinas, se llama la Iglesia del Niño Jesús, está a un costado de la playa chica de Cartagena, camino a San Antonio.

Con el transcurrir del tiempo ha tenido diferentes aspectos y estados debido a que se cree que en esa iglesia habitan extrañas fuerzas que la llevan a quemarse y a derrumbarse parcialmente. Cada vez que se ha intentado techarla  y ponerla en servicio es parcialmente destruida por lo general en su techo.

La historia que se transforma en leyenda dice así:   Existió en Cartagena un personaje llamado Eugenio Berguessio al que le gustaban todo tipo de juegos de azar, el vicio lo llevó a quedar en la ruina sin un solo centavo, para solucionar el problema de pobreza recurrió a hacer un pacto con el diablo, éste le concede la petición haciéndolo nuevamente rico y con una gran fortuna, pero con una condición, que le construyera una iglesia cristiana, con una particularidad, la iglesia no tenía que tener techo, y la hiso construir justo en el lugar donde está ahora.  

Estado actual. después del terremoto de 1985

El balneario de Cartagena tiene su iglesia con un detalle intrigante, la iglesia casi nunca ha tenido techo, y cada vez que se intentó colocarle techo, esta cayó derrumbado por terremotos o quemado por incendios.

Otra historia que existe sobre la misma iglesia es que dos hermanas hicieron un pacto con el diablo para salir de la pobreza, pero cuando llegó el momento de entregar el alma al diablo el pánico las llevó a eludir el compromiso y fueron a pedirle a un sacerdote que les ayudara a salvar sus almas, este cura les sugirió usar todo el dinero mal habido en la construcción de una iglesia que coincidiría con la iglesia del Niño Jesús frente a la playa chica. Esto puso furioso al diablo que igual quiso cobrar su paga, pero las mujeres se refugiaron adentro del templo, y el diablo con su furia arrancó los techos y condenó a la iglesia a nunca más tener techo y convirtió a las dos hermanas en lechuzas, las que son vistas por los curiosos que pasan por el sector. 

El techo cada vez que se intentó volver a colocar se incendió y se destruyó.

Y es por eso que la Iglesia del Niño Jesús  de Cartagena también es conocida como  "La Iglesia del Diablo" o "La Iglesia Maldita de Cartagena".

No se ha sabido hasta el día de hoy que quieran volver a levantarla. Lo único que va quedando es la fachada, los muros laterales y el muro trasero con una gran cruz adosada al mismo.



Recopilación de: Alejandro Glade R.


La Cueva del Chivato y acontecimientos.



En los terrenos donde está el edificio del diario “El Mercurio”, en Valparaíso, el año 1899, existía una cueva excavada en la roca. Se aseguraba que la cueva era obra de mineros, durante el tiempo de la colonia, también se decía que era obra de la naturaleza por la erosión del mar, pero también se decía que era obra del demonio, por todos los acontecimientos ocurridos en sus cercanías.

La cueva quedaba frente a peligrosas rompientes donde el mar azotaba con una fuerza descomunal. Se decía que en aquella cueva vivía el diablo y se transformaba en un chivo que perseguía a las sirenas que se sentaba en las rocas a peinarse.



La Cueva del Chivo o del Chivato, se le empezó a llamar así desde el siglo XVII, además que la gente lo asociaba con reuniones de brujos que ocurrían en el lugar, se decía que existían poderes sobrenaturales en ese lugar.

 Con los años y sin que pasara mucho tiempo el lugar con sus historias tomó dimensiones inmensas y eran muy pocas las personas que se atrevían a pasar de día cerca de la cueva, pero de noche era tal el miedo que no pasaba nadie.

La gente de Valparaíso aseguraba que, de noche, se aparecía el diablo transformado en un enorme chivo con una terrible mirada, este hipnotizaba y dejaba petrificadas a sus víctimas impidiéndoles cualquier intento de fuga.

Los que lograba escapar, escapaban para caer en las rompientes de ese mar embravecido y abandonando todas sus pertenencias.

El camino que pasaba por la Cueva del Chivato posteriormente se le llamó la Calle del Cabo, que terminaba en la actual Plaza Anibal Pinto.

Durante el siglo XVII y XVIII unas pocas casas había en el lugar y era el paso de jinetes, carretas y carruajes que circulaban sólo de día,  porque por las noches ocurrían infortunados encuentros con el diablo. Era tanto el miedo creado por esta leyenda que en el año 1814 se puso un farol para que el lugar estuviera alumbrado y no ocurrieran desgracias.

A fines del siglo XVIII un comerciante vasco adquiere todos los terrenos y casas de ese sector
incluida la Cueva del Chivato, casi de inmediato dinamitó el lugar donde estaba la Cueva para construir edificios que le sirvieran de bodegas.

 Este vasco hiso fortunas para luego entrar en desgracias que lo fueron consumiendo, logró ser dueño de un buque con el que seguía manteniendo un régimen colonial, innumerables problemas políticos, monopólicos y hasta de guerra comenzaron a preocuparlo. En 1821 sus pertenencias cayeron en poder de los patriotas y el buque fue destruido por un gran temporal en los roqueríos que quedaron bajo la famosa Cueva el año 1839.

 Más tarde el Cerro Concepción fue comprado en 1833 por Josué Waddington, incluidos los terrenos de la Cueva del Chivato y otros en la Calle del Cabo, hoy Calle Esmeralda,  el comerciante inglés ordenó nuevas demoliciones e hiso desaparecer definitivamente la legendaria Cueva.

Se dice que los maleficios alcanzaron también las riquezas de Waddington.

Se dice también que en 1830, un grupo de marineros ingleses ingresaron a la Cueva del Chivato, para expulsar de ella aun grupo de vagos y delincuentes que pernoctaban y tenía su centro de operaciones, ellos eran, los autores de todos los delitos atribuidos al “maléfico” Chivo.

El 19 de Julio de 1978, el intendente y alcalde de la ciudad, procedieron a descubrir una placa recordatoria en el lugar donde alguna vez existió la famosa Cueva del Chivato.


Recopilación de: Alejandro Glade R.





Leyenda de Petronila Neira


 Lugar: Concepción.

En los primeros días del mes de noviembre de 1910 apareció flotando en las aguas de la Laguna Redonda de Concepción el cuerpo de una mujer degollada, esta mujer era Petronila Neira, identificada por su hermana.

Vivía en un conventillo de la ciudad de Concepción, arrendando una pieza en la cual sólo tenía un colchón y una máquina de coser. Se había separado de su conviviente  por disgustos y maltratos cuando vivía en Coronel. Petronila tenía alrededor de veinte años cuando fue encontrada en la Laguna Redonda.

Petronila se vuelve a reunir con su conviviente después de un tiempo cuando la encuentra en Concepción, esta decisión fue fatal para ella, porque no pasó mucho tiempo cuando su conviviente junto a un amigo le dieron muerte degollándola y tirándola a la laguna en un saco lleno de piedras.

Se dice que el primer milagro fue el haber salido a flote para que la encontraran y así poder capturar a los culpables Retamal y Carrillo los cuales confesaron su crimen.

El martirio que sufrió Petronila le significó su  beatificación.

Se ganó la "beatificación" por su martirio. Para el pueblo era una "Santa" por haber sido degollada, romperle la dentadura, ensacarla y colocarle piedras pesadas para que se fuera al fondo de la laguna. Su primer milagro fue salir a la superficie, y así se ganó la beatificación por lo sufrida.

La gente construyó casitas en la orilla de la Laguna y comenzó a ser visitado el lugar, con el tiempo se levantó un "santuario"  el que hoy es destinado a pagar mandas, favores y peticiones.

Mucha gente y devotos de ella, a la Laguna le llaman laguna Petronila Neira. En ciertas noches Petronila se aparece en el mismo lugar donde fue asesinada.

Cuando la laguna se secó sus devotos siguieron su peregrinación al cementerio de Concepción donde hasta el día de hoy es la tumba más visitada durante todos los días del año.


Su popularidad como milagrosa se ha conocido no solamente en Chile, ha trascendido también a los países vecinos de donde también vienen a ponerle flores y velas. Esta devoción fue creciendo por la inmensa cantidad de milagros concedidos.

Recopilación por: Alejandro Glade R.



miércoles, 11 de mayo de 2016

La pata del Diablo.



Fotografía de Sergio Campodónico 1930
La leyenda dice que un extraño hombre, llegó hace muchísimos años a la región del Cajón del Maipo. Totalmente vestido de negro, alto y apuesto con una mirada intimidante hacia los hombres e intrigante hacia las mujeres.  Famoso por enamorar a las bellas muchachas que siempre lo miraban. No se resistía ninguna mujer joven, un día lo encontraron seduciendo a la hija del alcalde. El problema fue que esa jovencita estaba destinada, para ingresar al convento de monjas.

Pasó el tiempo y el hombre negro seguía enamorando mujeres, se dedicaba solamente a la conquista de hermosas mujeres, con mucho éxito, por desgracia de los hombres de la zona.

Una noche de fuerte temporal, en el que el Cajón del Maipo parecía desmoronarse sobre sus cerros, por el sector de El Toyo, un hombre mojado y abandonado a su suerte golpeó las puertas del convento de monjas que por ese entonces había en el lugar.  Pidió por favor que le dieran refugio y alojamiento hasta que pasara la tormenta, era imposible seguir con esas condiciones climáticas.

Debido al verdadero diluvio la madre superiora accede a darle alojamiento al hombre, el forastero pasó el umbral de la puerta y se dispuso a pasar la noche en un cuarto contiguo a una despensa. A la madre superiora le llamó la atención las vestimentas del forastero, como también que el forastero no se dejara ver la cara, ocultándose detrás de la bufanda. Pese a la desconfianza  y a la inquietud de la madre superiora, el hombre fue conducido a la habitación en que pasaría la noche.

Cuando las religiosas habían conciliado un sueño profundo, el hombre de negro se levantó y, se dirigió hacia la habitación de una de las novicias, atravesando la pared,  la novicia era nada menos que la hija del alcalde. La iniciada se despertó asustada, y vio entre las tinieblas la figura de negro de un hombre que despedía olor a azufre, a la iniciada  se le escapó un grito, el que fue aplacado por la mano del hombre tapándole la boca con una mano, y huyó con ella en brazos, rodeado de una nube espesa en la que se escuchaban infernales gritos de almas en dolor.


La  madre superiora al escuchar el grito de su iniciada, salió al patio y vio al hombre de botas huyendo con la novicia que estaba siendo raptada. Rápida y  guiada por su fe, tomó un frasco de agua bendita y salió tras el demonio que poseía a la niña, le dio alcance y, gritando atrás Satanás, e invocando a Dios con la señal de la cruz, le lanzó el agua bendita. El diablo, liberó rápidamente a la víctima, y se transformó de inmediato en una enorme sombra alada con pies gigantes, el que huyó saltando el sector que separa el río de los cerros. Al hacerlo, con tal fuerza y rabia, dejó impreso en una roca del cerro, una enorme huella de uno de sus pies. Hoy en ese lugar hay un puente colgante en el lugar llamado  “El Toyo”, y hay una parada de autobús que recorre San Alfonso hasta Santiago, lugar donde perfectamente podemos ver la huella.

Recopilación de: Alejandro Glade R.



martes, 3 de mayo de 2016

El Piguchén

 Lugar: Chiloé

Apariencia: Este ser presentaría una apariencia cambiante; la cual generalmente tiene el aspecto de una culebra voladora. Pero además podría presentarse como, serpiente, ave, pez, cuadrúpedo, rana, murciélago y hasta humanoide; o igualmente una mezcla de ellas. Se dice que además, su cuerpo estaría cubierto de pasto, arbustos y cilindros retorcidos, a modo de ganchos tipo cuernos y otras estructuras que sobresalen del cuerpo de esta criatura. También es conocido como el Peuchén, Pihuchén, Pihuychén, Pihuichén, Piwuchén o Piguchén es una criatura perteneciente a la mitología mapuche, y posteriormente introducida en la mitología chilota.

El Piguchén
Leyenda.

Según los mapuches esta criatura generalmente tendría la forma de una serpiente alada, la cual habitaría en los bosques. Sus alas con las que vuela a voluntad le crecen cuando llega a su edad madura. Presentaría una longevidad increíble y al llegar a la vejez, se transformaría en un pájaro del tamaño de un gallo o un pavo joven; pero igual de sanguinario como su otra forma. Además se caracteriza por tener una fuerza poderosa que puede derribar grandes árboles; y en Chiloé incluso se dice que esta criatura puede levantar gigantescas olas que hacen naufragar las embarcaciones que estén cerca de él.

 Esta criatura se alimenta  de sangre, y comúnmente estaría adherida al tronco de los árboles en las noches y en los días de calor excesivo. Las personas pueden saber dónde ha estado, porque deja huellas de sangre mediante un excremento rojo que chorrea de los árboles en donde vive y se oculta durante el día. También se puede saber de su presencia al escuchar los agudos silbidos que emite estridentemente.

Se cree que esta criatura acostumbraría a vivir cerca de los lagos y ríos, donde su presencia ocasiona gran pánico; ya que produce una sustancia tan irritante que al ser transmitida por el aire o por el agua, ocasiona  erupciones en la piel muy similares a la sarna. Además aquellos que tienen el infortunio de contemplarlo, podrían ser paralizados con su intensa mirada, para que luego esta criatura les pueda succionar la sangre; con lo cual pueden llegar a morir. Igualmente, se cree que cuando los habitantes de una casa se van volviendo extremadamente flacos, y ya se ha descartado la presencia del Colo Colo o el Basilisco chilote; su enfermedad sería producto de esta criatura.

 Se dice que esta criatura, aunque puede atacar al ser humano, lo que es muy excepcional; comúnmente se alimenta de la sangre que succiona de las ovejas, cabras u otros animales; pero no hace daño alguno en los rebaños de cabras u otros animales de color blanco. Se dice que cuando enflaquece el ganado sin una causa aparente, es producto de esta criatura.


Recopilación escrita por: Alejandro Glade R.







lunes, 2 de mayo de 2016

La leyenda del pirata chilote Pedro Ñancúpel.

Lugar: Chiloé

Chiloé

Chilote nacido en Terao, hoy en la costa este de Chonchi, trabajó a la edad de veinte años en el negocio de las pieles junto a sus hermanos y era cazador de lobos marinos y gatos de mar, para después trabajar en la explotación del Ciprés de las Guaytecas, donde fuera hachero.  De la noche a la mañana se cuenta que se dedicó a la piratería uniéndose a la banda de "los Nahuelhuén". Los que hicieron desaparecer naves chilenas y extranjeras junto con el asesinato de sus tripulaciones.


El modo de operar de la banda consistía en perforar el casco de las embarcaciones y abordarlas mientras se hundían.

 Este pirata en alguna oportunidad hundió "barcos de franquía", esto significaba que eran atacados barcos extranjeros  que  tenían paso franco por estos mares, cuando el canal de Panamá aún no existía. Pero lo más que atacaba era a las chalupas cuyos patrones pagaban muy mal el trabajo de los chilotes, les robaban o sencillamente los engañaban. Un par de cementerios por muertes masivas en la zona del Baker (la Isla de los Muertos) dan testimonio de la crueldad de esos tiempos.

Cuando es capturado este pirata en Melinka ya era una leyenda,  porque había evadido la persecución muchas veces y había desaparecido, después de muchos asesinatos en las islas Guaytecas, durante la segunda mitad del siglo XIX.

De allí que su apresamiento en la ciudad de Castro, durante dos años, abre el apetito y la megalomanía de la prensa chilota y lo elevan a dimensiones de leyenda.

El pueblo busca el milagro. Así se urde la esperanza: "Se esperaba un indulto, porque un hombre que había matado a 99 era un valiente. Se dice que el indulto llegó tarde, dicen los cuentos, que llegó cinco minutos después que lo habían fusilado".

El episodio de la cárcel en Castro es uno de los más informados y está lleno de antecedentes respecto a cómo se van construyendo las mentalidades del pueblo chilote a fines del siglo XIX.

Paisaje de islas Guaytecas.

Un cronista de "El Archipiélago", periódico de Castro, ya cuestiona la pena de muerte, el 11 de noviembre de 1888: "i sobre cuya legitimidad o el derecho que la sociedad tenga de imponerla."

Su fusilamiento debió ser postergado hasta que una parturienta que vivía en las inmediaciones de la cárcel, diera a luz.

Pabla Ñancalahuén, su mujer, retira el cuerpo del fusilado con una carretilla desde el sitio de la ejecución.

"Se sepultó sin entierro el cadáver de Pedro María Ñancúpel, casado con Pabla Ñancalahuén, fallecido ayer a la edad de 51 años.., se confesó y recibió los Santos Auxilios."

Tal vez Ñancúpel fue sólo un pirata, un cuatrero de los mares chilotes. Pero su actitud de rebeldía contra "los poderosos" lo muestran a los ojos de los humildes y explotados de su época como un hombre distinto a los de su estirpe y sus acciones delictuales se justificaban moralmente y totalmente, porque lo hacía como un “Robin Hood”, el que repartía parte de su botín entre los más pobres y a raíz de ello decían que lo cometido por él no podía ser delito.

Esa lucidez la obtiene Ñancúpel en la cárcel, cuando tiene conciencia de su muerte, él decía que su destino que iba a ser trágico, se debía a que había nacido un día martes. Hubo coros el día de su muerte y todo el pueblo supo cuál sería su final. Y al igual que la tragedia de Esquilo, será ese coro el que anunciará la muerte de Ñancúpel para transformarlo en héroe, en mito y en leyenda histórica".




Recopilación escrita por: Alejandro Glade R.