martes, 9 de octubre de 2018

La viejita dueña de la montaña.



Lugar: La Araucanía.


En las montañas densamente boscosas de la Araucanía, un hombre se perdió en las montañas, mientras buscaba a sus animales. En su afán por encontrarlos llegó la noche de un repente, esto lo obligó a buscar un lugar donde refugiarse y poder dormir en la inmensidad de la  montaña. Ya cobijado y preparado para descansar, vio una luz y un gran resplandor en medio del bosque. El hombre, con curiosidad se levantó de su lecho y se acercó al resplandor, y con sorpresa vio a una anciana bailando cerca de una hoguera. Caminó hacia ella y la saludó respetuosamente. La anciana era Kypyka, la dueña de la montaña, cuya casa estaba hecha de materiales recolectados del bosque. En su casa la anciana tenía todo lo que necesitaba: papas, guisantes, maíz.

El hombre pasó la noche con ella, y después se casaron. El hombre era de una pobreza extrema, viudo y tenía cuatro hijos. En las conversaciones que tuvo con el hombre, ella le dijo: "Traiga a los niños aquí, y tendrán todo lo que necesiten". Y así fue entonces como el hombre trajo a sus hijos, y se quedaron en la casa de Kypyka, y comieron sentados en la mesa de Kypyka. Una noche, uno de los niños se rio de los pies de la anciana: y dijo  “¡Mira! ¡La anciana solo tiene dos dedos!” Kypyka se enfureció y pateó su casa, y todo se desapareció: el fuego, la riqueza, la comida, la casa e incluso Kypyka. Entonces el hombre llevó a sus hijos a su antigua casa y les dijo que no se burlaran nunca más de la gente. Y el hombre luego regresó a la montaña para buscar nuevamente  a Kypyka.



Recopilación por: Alejandro Glade R.