jueves, 3 de agosto de 2017

Los personajes de los bosques de Ñuble.









En los bosques de Ñuble, existen, desde que Dios hizo el mundo, una infinidad de duendecillos y enanos, criaturas de tamaño muy chico, no son más altos que la palma de la mano. Sus barbas son blancas y les llegan hasta los pies y su cabeza la cubren con una capucha de lana cruda. La mayoría por lo general son viejos, pero tan animados como el espíritu de los niños, son vivos, y atentos para hacer  travesuras.




Trabajan y se divierten trenzando colas con las crines de los caballos, o amarran las colas de las vacas de dos en dos y así son encontradas en los establos, también sacan las sábanas de los que duermen pacíficamente en sus camas.





Estos pequeños hombrecillos habitan en las grutas de Santa Rita, cerca de San Carlos y Quirihue. Estas grutas se caracterizan por ser un conjunto de galerías subterráneas, duermen durante todo el Invierno; y cuando llega la Primavera, la celebran con una grande, ruidosa y hermosa fiesta. En sus inmensos túneles bajo tierra, los enanos bailan y cantan al compás de una misteriosa música. Se elevan por el aire, saltan hasta topar el techo de pura alegría. Su infinito ruido de jolgorio y algarabía, despierta al valle del letárgico Invierno. 









Son famosos los bosques de Quirihue, por ser el lugar donde habitan estos seres, pequeños hombrecillos de barba blanca y capucha. Su alegría da vida y despierta a los bosques del frío invierno.

 






Escrito por: Alejandro Glade R.



martes, 7 de marzo de 2017

La leyenda "El tesoro del Santiaguillo"

Replica del "Santiaguillo" en Valparaiso año 1986


El español Alonso Quintero, capitán al mando del  Santiaguillo, carabela de dos palos, aparejo latino y toldilla, de dieciocho metros de eslora y cinco metros de manga, llega a Chile por mar en apoyo y a encontrarse con Diego de Almagro. Alonso Quintero debía ir por la costa a medida que avanzaba hacia el Sur, para hacer el contacto, una de las partes donde se sabe que recaló fue Mejillones, donde la tripulación tomo contacto con los Changos. Los cronistas, dicen que había asentamientos con hasta trescientos Changos, organizados por familias. Esto ocurría hacia el año 1536, los Changos buenos navegantes en sus embarcaciones de cuero de lobo, avistaron al Santiaguillo, y rápidamente por intermedio de los Chasquis toda la comunidad Changa se enteró del Santiaguillo.

El Santiaguillo siguió su avance hacia el sur y logra encontrarse con Diego de Almagro a la altura de los Vilos.

Se dice que los tripulantes de la carabela Santiaguillo, con sus cruces en las velas, venía en busca de oro, por lo que el Santiaguillo recaló también en la Bahia de Quintil, actual Valparaíso, donde sus tripulantes se dirigieron a Marga Marga en busca del oro.

Se decía que en el puerto de Los Vilos había fondeado un barco español llamado Santiaguillo, que venía cargado de fabulosos tesoros desde el Perú, al cargar ese tesoro en botes para llevarlo a tierra, encalla y el tesoro se pierde sepultado en las playas por el mar.

Dice la leyenda que algunos pescadores que extraen los productos del mar, han visto una pequeña embarcación llena de tripulantes, y aseguran que son las almas de los marineros de la carabela "Santiaguillo" que no han sido sepultados, y que están pidiendo descanso. El descanso  de los marineros muertos, según  los pescadores y la leyenda, llegará cuando alguien descubra el tesoro sepultado en las playas de Los Vilos.




Recopilación de: Alejandro Glade R.








martes, 22 de noviembre de 2016

Los moai caminaron!


Miru A'Hotu y Tani Teako A'Hotu, de la tribu de los miru, habían aprendido de Have Hake cómo hacer los "moai". Muerto Have Hake se mantuvieron cuidadosos de no revelar el secreto. De tal modo que se constituyeron en los maestros de la cantera de Rano-raraku.

El volcán abrió sus entrañas, y bajo el golpe febril de los escultores, fue entregando "moai" cada vez más gigantescos que, caminando solos, iban a ubicarse en distintos lugares de la isla. Muchos "moai" salieron de ahí.

Al compás de los cantos, de ritmos autóctonos, iban dibujando rostros sobre la roca grisácea, mientras los maestros Miru A'Hotu y Tani Teako A'Hotu dirigían a los escultores. Primero la cabeza, luego el cuerpo, el fino tallado de las orejas y de las manos, hasta que por fin el último golpe rompía la unión de la montaña, los moai, con sus órbitas secas, la nuca aplastada, con una mueca desdeñosa en sus finos labios salientes y las manos cruzando la barriga, bajaban del volcán caminando, iban hacia los "ahu".

Una tarde, mientras servían a los maestros la comida, uno de los ayudantes preguntó:

-Miru A'Hotu, ¿cómo se forma la cabeza de las estatuas?

Este sonrió y dijo:

-Es muy fácil; mira la tuya, entonces sabrás cómo la formamos.

Luego, otro preguntó:

-Tani Teako A'Hotu, ¿cómo se forma el cuerpo de los "moai"?

Y la respuesta fue la misma.

Ute-uka y Manu-ataki, que habían formulado las preguntas, regresaron preocupados a sus "hare-paena". No lograban comprender las respuestas. Como la hora era avanzada y la brisa soplaba tibia, decidieron darse un baño. Una vez en el agua, se miraron sus cuerpos, sus sexos y sus cabezas. Vieron que tenían una notable semejanza como los "moai". A partir de ese momento comprendieron que para hacer buenos "moai" deberían tomar como modelo sus propias figuras.

Ute-uka y Manu-ataki probaron esculpir una estatua, pero ella resultó muy fea. Los isleños al verla estallaron en risas y se burlaron de los escultores principiantes. Volvieron a esculpir otra, que resultó mejor, pero aún con defectos, hasta que un tercer "moai", que llamaron Have, fue perfecto, como la obra de sus maestros.Llenos de alegría, Ute-uka y Manu-ataki ordenaron en voz alta: "¡Levántate y camina!". Y la estatua se incorporó y se fue caminando hacia Hotu-iti.Saltaron de regocijo: conocían el gran secreto, y para evitar competencias no buscaron ayudantes, sino que tomaron a una vieja para que los atendiera. Era una mujer vieja, fea, pero ignoraban que ella era bruja.

En una ocasión que los escultores salieron a pescar, y estuvieron todo el día en la faena, no cogieron ni un solo pez. Al anochecer, Ute-uka, desganado por el caso, lanzó al agua en un último intento la red. Al recogerla la sintió pesada; llamó a Matu-ataki, y con asombro vieron que en ella venía la fabulosa tortuga Urarape-nui, muy buscada porque existía la creencia de que al comerla se adquiría inteligencia extraordinaria, larga vida y mucha fuerza. Rápidamente la mataron y se la adjudicaron en partes iguales. De regreso, en la playa, prepararon un sabroso "umu", que se comieron sin dejar nada.
Al día siguiente, al amanecer, llegó la mujer que los atendía. Al ver la coraza de la tortuga, ansiosamente buscó un trozo de carne, sin encontrar nada. Dominada por la cólera, preguntó:

-¿DÓNDE ESTÁ MI PARTE?-No hay nada para ti, le respondieron Ute-uka y Manu-ataki.

La vieja se llenó de rencor, y sin decir nada se alejó furiosa a refugiarse en una cueva. Al atardecer, mientras el viento movía ondulante al pastizal, vio venir, desde las faldas del volcán Rano-raraku, a algunos "moai". Indignada les salió al encuentro, y con voz terrible les gritó:

-¡DETÉNGANSE, NO CAMINEN MÁS!

Y los "moai" quedaron paralizados. Entonces la bruja, volviéndose hacia los "ahu", ordenó:

-¡CAIGANSE DE SUS BASES!

Y los colosos, que permanecían arrogantes, inmóviles sobre las plataformas, cayeron acompañados de un estruendo ensordecedor. La vieja, asustada de lo que había pasado, quiso huir, pero en su intento fue aplastada por un enorme "moai". De los hombres no se supo nunca más.




Recopilación de: Alejandro Glade R.






lunes, 7 de noviembre de 2016

Los Eclipses y las embarazadas.



Los eclipses  de Sol y de Luna  están llenos  de mitos y leyendas, y  las embarazadas son las más perjudicadas con estos eventos. Porque ante las dudas no se exponen.


En todas las culturas y a través de miles de años, en todos los tiempos, ha existido la superstición ante los eclipses al ser un fenómeno impresionante que rompe la monotonía del cielo. En el pasado a estos fenómenos se les relacionaba con pestes, guerras, asesinatos y caídas de reyes.

A pesar de que científicamente no se ha comprobado ningún efecto negativo contra las embarazadas, contra el feto o contra las personas en general, con el tiempo se han ido acumulando una serie de mitos y leyendas sobre el tema.  El eclipse más común es el eclipse de Luna, y desde tiempos remotos los aztecas por ejemplo, consideraban que causaban daños en las guaguas o bebes.

A continuación les entrego muchas de estas creencias ya arraigadas en nuestra sociedad.

-Se cree que los eclipses absorben al feto y por esta razón sería que nacen niños con deformaciones como paladar hendido o labio leporino.

-Se dice también y se ha llegado a considerar que los eclipses de sol causan ceguera o trastornos de la vista en los pequeños, pues al exponerse la madre a este tipo de radiación puede afectar la gestación y causar problemas en la vista.

-Se dice que los eclipses  favorecen el adelanto de los nacimientos de los niños, es decir, que se anticipan a los tiempos estipulados para su nacimiento. Por eso sería que cada vez que hay eclipse las maternidades se llenan de trabajo.

-Si un niño nace debido a un eclipse, ese tendrá dotes especiales y será más inteligente que el resto.
-La Luna se pondría furiosa durante los eclipses y trae situaciones extrañas, como mal humor o situaciones que alteran la estabilidad de las cosas o de algo.

-Se dice que cuando una mujer embarazada mira fijamente el eclipse, su guagua o bebé tendrá muchos lunares o manchas en la piel.

-Algunos creen que si el embrión ya está formado el día del eclipse será un varón, mientras que de lo contrario será una niña.

Lo cierto es que existen testimonios de mujeres que salieron a ver el eclipse y tuvieron al hijo o hija con problemas físicos de algún tipo…

Y para las personas que creen y quieren evitar estos “males” producidos por los eclipses, se recomienda lo siguiente:

* Usar ropa interior y exterior de color rojo, con franjas en el mismo tono.
* Prender alfileres y alfileres de gancho, seguros en la ropa.
* Llevar un puñado de llaves en cada bolsillo.
* Tocar un silbato o un tambor y hacer mucho ruido para “espantar” al eclipse.
* Permanecer en un lugar de la casa donde no llegue la luz del sol y de la luna durante el eclipse.
* Salir al patio de la casa con un espejo a la hora exacta del eclipse y reflejar la luz del sol ( o de la luna, según sea) para que el eclipse “se perjudique y se coma a sí mismo”.
* Durante el eclipse debes poner unas tijeras de acero bajo la almohada o detrás de la puerta en forma de cruz.




Recopilado por:  Alejandro Glade R.


viernes, 14 de octubre de 2016

La Gema de antaño y leyendas de esmeraldas

Cristales de esmeralda
Las esmeraldas por siglos han sido conocidas como las piedras preciosas de los Reyes, su rareza y belleza se presta para que estén dentro de sus posesiones. Como talismán, se dice que tiene la capacidad de agudizar el ingenio, confiere riqueza y poder y ayuda a predecir eventos futuros. Se pensaba también que servía para fortalecer la memoria, y que era la forma de afilar el ingenio, y para permitir al usuario convertirse en un orador elocuente. Una piedra reveladora de verdades, con fama de pasar a través de todas las ilusiones y hechizos, era también considerada como para revelar la verdad o falsedad en el juramento de un amante. Esto último me parece  extraño, ya que por otro lado tiene fama de amortiguar la lujuria, así que quizás ayudaba a despejar la cabeza lo suficiente para ver la verdad sobre los enamoramientos, propiedad útil para un rey (o una reina), que tenía que saber todo sobre consortes!

Selección de gemas en Zambia
La esmeralda también fue utilizada como un antídoto para venenos y heridas infectadas, así como contra la posesión de los demonios. El color verde suave de la esmeralda se piensa que es relajante para los ojos cuando se está  bajo mucha tensión. Esta era una creencia tan común que los trabajadores de estas gemas mantenían esmeraldas en su banco de trabajo con el propósito especial de descansar la vista, que después de muchas horas de trabajo observando de cerca otras gemas. La esmeralda también tenía fama de ser un buen remedio para la disentería, y se utilizó para este fin por los médicos españoles e hindúes de distintas épocas, así como también la ocuparon algunos pueblos árabes como efecto curativo de las intoxicaciones.

Muchas ciudades misteriosas y legendarias de la antigua India, escrito en diferentes libros y en cuentos que decían de diversas paredes o templos de esmeralda y otras piedras preciosas. Cuentos de árboles y plantas que gotean esmeraldas y rubíes  por sus hojas, abundan, lo que sugiere que estas piedras maravillosas serían la recompensa por la suerte de encontrar estos palacios, ciudades y templos. Por supuesto, cuando los españoles conquistaron el Nuevo Mundo y descubrieron las esmeraldas y el oro, se puede concluir que algunos de ellos pensaron que habían encontrado de hecho los tesoros de los antiguos.
Leyendas de la religión hindú de la India, indican que si se hacían ofrendas de esmeraldas al dios
Krishna serían recompensados ​​con el conocimiento profundo del alma. La esmeralda en las enseñanzas hindúes estaba asociada con el planeta Mercurio, mientras que en las tradiciones que son más occidentales, se le asocia sobre todo con Venus, aunque a veces también con Mercurio. Tal vez los occidentales pensaban que el color verde mar era lo más apropiado para una diosa que emergió del mar.

Los hindúes no eran los únicos que ofrecían las piedras preciosas a sus dioses, hubo muchas otras civilizaciones que ofrecían su oro y esmeraldas a sus dioses, se decía que si era valioso para nosotros, más aún a nuestros dioses, ¿no?

En la ciudad peruana de Manta, en la época de la conquista española, una esmeralda del tamaño de un huevo de avestruz fue venerada y adorada como una diosa, esta piedra lleva el nombre de Umiña. La esmeralda solamente era adorada en los días de fiesta, de acuerdo con sus sacerdotes, la mejor manera de honrar la "esmeralda madre era llevarle esmeraldas más pequeñas, o 'hijas', para ella. Fue tal la cantidad de pequeñas esmeraldas  que se construye una inmensa tienda de esmeraldas, como un santuario, pero los españoles que invadieron la ciudad, obligaron a los sacerdotes a ocultar a Umiña. Piedra que nunca más fue encontrada por los españoles, pero sus hijas si, cayeron en las manos de los conquistadores. Durante esa época se les identificó erróneamente como "diamantes" e hicieron una muy mala prueba aplastándola con un yunque. Muchas piedras preciosas fueron destruidas por medio de esta antigua prueba.

Existe cierta controversia en cuanto a si la esmeralda habría sido incluida en el pectoral del sumo sacerdote. Varias revisiones han cambiado los nombres y ordenamientos de las piedras existentes de esos tiempos. Esto, junto con las dificultades de convenciones y diversos nombres populares, también se han cambiado los años, las piedras han sido conocidas por varios nombres, así como un término que abarca varias piedras, conduce a las dificultades de identificar con exactitud las innumerables piedras.

Esmeraldas de Muzo

No es insólito, que la esmeralda fuera siempre conocida por los egipcios. Existieron varias minas de esmeraldas, donde trabajaron los Nubios.

"En la esmeralda se expresa la fuerza de la fe ante la adversidad" esto se refiere a la importancia de las doce gemas apocalípticas. A lo largo de las líneas de la teología cristiana que habla de las gemas, Andreas, el obispo de Cesárea decía esto de la esmeralda: "La esmeralda, que es de color verde, que se alimenta con aceite, que su transparencia y su belleza no pueden cambiar; concebimos esta piedra para santificar a Juan Evangelista. Él, de hecho, calmó las almas abatidas por el pecado con un aceite divino, y por la gracia de su excelencia esta doctrina da fuerza constante a nuestra fe”.



Los escritores posteriores de la iglesia rechazaron la asignación de las piedras angulares de los apóstoles, pues sostenían que sólo Cristo podía considerarse a sí mismo como el fundamento de su Iglesia. Con este fin, un escritor estableció que el verde esmeralda transparente significó la bondad y la bondad de Cristo.

Cualesquiera que sean las supuestas propiedades de las esmeraldas, estaba muy bien considerada como una joya superior de gran mérito y beneficio. Si la esmeralda era la piedra del rey, de un sacerdote, del Hijo de Dios, o una diosa, el color verde hermoso de esta piedra preciosa ha dado un lugar al honor de los pueblos de casi todo el mundo.







Escrito por: Alejandro Glade R.









sábado, 8 de octubre de 2016

La leyenda de la Ñusta y la Tirana.

Lugar: Norte de Chile.

Coordenadas: 20°20'9.77"S 69°39'23.11"W
 (plaza de La Tirana,
donde está la estatua de la Ñusta)
20°20'26.08"S 69°39'3.50"W
 (lugar de la Iglesia antigua,
 donde se encontró la cruz)
Esta leyenda proviene del  tiempo en que los españoles conquistaron el Perú, y se trata de una bellísima princesa, de nombre Ñusta Huillac, que acostumbraba ejecutar a los extranjeros que llegaban a sus tierras, acto del que hiso una costumbre, y que recibió el sobrenombre de “La Tirana del Tamarugal”.

Diego de Almagro, conquistador español, durante el año 1535, viajaba con sus ejércitos y comitiva a Chile, desde el Cuzco, después de haber capturado esclavos, para los trabajos de los españoles apresados en la región del Cuzco. Entre todos estos rehenes se encontraba la princesa Ñusta, última descendiente de un sacerdote que rendía culto al sol.

Durante esta travesía, la joven logra escapar junto con algunos de los “Wilcas” fieles y valientes guerreros suyos, en su penoso escape llegan a un lugar denominado “La Pampa del Tamarugal”, un paraje diferente al terreno por donde habían venido,  este estaba lleno de vegetación y contenía en sus ríos abundantes aguas. Lo encontró un lugar maravilloso y ahí establecieron su refugio.

Fue en ese acontecimiento que “La Ñusta” no tenía compasión por ningún extranjero que llegara a parar a La Pampa del Tamarugal, pues a todos les hacía asesinar de la peor forma. Se supo que Incluso llegó al extremo de matar a indígenas que se convirtieron al cristianismo, religión que comenzaba a ser propagada por parte de los conquistadores españoles, reemplazando a sus propios ídolos y creencias.



Pasó el tiempo y llegó un apuesto hombre al Tamarugal llamado Vasco de Almeida, con el fin de trabajar en unas minas del lugar, con el fin de encontrar fortuna. En una de sus andanzas La Ñusta lo vio y quedó perdidamente enamorada de él, por lo que hizo todo lo que estuvo a su alcance para evitarle la muerte.

Al ver que su amor era correspondido por Vasco de Almeida, la princesa accedió a convertirse en cristiana solo para poder estar junto a él, por lo que se celebraron todos los ritos cristianos y fue bautizada.

Actual iglesia de la Tirana

La Tirana sucumbe ante el amor. Cuando el resto de su comunidad, se enteró de esta situación, los asesinaron disparándoles a ambos cientos de flechas.

Al momento de la muerte le instalaron una cruz de madera  en el lugar del sepulcro de La Ñusta, y el año 1540 el misionero Antonio Rendón, de la real orden mercedaria, construyó una Ermita, porque decían que esta doncella del Imperio Inca estaba emparentada con la virgen y, además de considerar un milagro que le sucedió: Un día vio un arco iris y siguió su comienzo hasta un bosque de tamarugos. Ahí, con infinita sorpresa, encontró una cruz cristiana en uno de los claros de este bosque.

 El santo cura vio en ello una especie de indicio del cielo, una llamada de recuerdo a la Princesa

Tirana del Tamarugal. Por eso edificó una Ermita, que con el correr del tiempo, se convirtió en Iglesia, y llegó a su alero Nuestra Señora del Carmen de La Tirana, pensando en el escapulario Carmelita que llevaba Vasco de Almeida.

Dicha iglesia se convirtió desde los primeros años de su consagración en asidua romería de los naturales de los pueblos y sierras inmediatas, en cuyas venas corre sangre coya. Fue la que fluía por las venas de la bella princesa, “Ñusta Huillac”, que legó su nombre y su historia de fe y amor e impulsó el culto de  “La Tirana”.

La Tirana es una localidad ubicada en la comuna de Pozo Almonte, en la I Región de Tarapacá, Chile. El pueblo de La Tirana se ubica en un oasis situado en el corazón de la Pampa del Tamarugal, distante a 72 kilómetros de Iquique.

A la tradición oral sobre el origen del Santuario se unen los datos históricos que se conservan. Este pueblo de origen minero, leñadores, arrieros y peones, dependía de la parroquia del oasis de Pica a unos cuarenta kilómetros al Sur Este.

Ruinas - Primer Templo antiguo: Del primer templo, destruido por un terremoto en 1868, quedan sólo sus ruinas. Actualmente junto a ella se ha construido uno nuevo siguiendo las líneas de los templos andinos.

El segundo Templo: Se quemó en 1880.

El actual Templo: Se comienza a construir con la ayuda de los mineros de toda la pampa. La guerra del Pacífico interrumpe las faenas, pudiéndose inaugurar sólo en 1886. Es construido sobre una base de madera forrado con planchas de zinc. La reconstrucción del templo permitió la remodelación del pueblo en torno a él.


La data de la presencia de los bailes religiosos en La Tirana es oscura. Hay algunos antecedentes que muestran que antes de 1879, inicio de la guerra del Pacífico, existían grupos de bailes de origen aimara que celebraban la transfiguración el 6 de Agosto. Con la presencia de la soberanía chilena, se comenzará a celebrar el día 16 de Julio la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, patrona de Chile.



“La Ñusta al momento de su muerte dijo: muero contenta, muero feliz, segura como estoy, como creyente en Jesucristo, de que mi alma inmortal ascenderá a la Gloria y llegaré al trono de Dios, junto al cual estará mi amado, con quien estaré toda una eternidad. Sólo les pido que después de mi muerte, coloquen una cruz en mi sepultura, que estará al lado de la de mi amado”.





Recopilación de: Alejandro Glade R.






La Ciudad de los Césares.


La actual leyenda de la Ciudad de los Césares está basada principalmente en la fusión de cuatro historias independientes, la primera de todas y la que refiere a su existencia, aparece con la expedición realizada por el capitán Francisco César en 1528, que antiguamente había participado  en el descubrimiento del Río de la Plata junto a  Sebastián Cabot. La Ciudad de los Césares, también conocida indistintamente como la Ciudad de la Patagonia, también como la ciudad errante, Trapalanda o Trapananda , Lin Lin o Elelín , es la misma ciudad mítica de algún punto en América del Sur. Se cree que fue este lugar está situado en algún lugar de la Patagonia, en un valle escondido de la cordillera de los Andes entre Chile y Argentina. 

A pesar de haber buscado durante la colonización de América del Sur, no hay ninguna evidencia que demuestre que alguna vez existió, aunque hay informes que circularon durante doscientos años.  En 1766 un jesuita, el Padre José García Alsue, exploró toda el área en una planeada expedición, desde el río Palena al Sur, equipado con cinco piraguas, treinta indígenas y sólo cinco españoles, recorrió los canales Jacaf y Puyuhuapi, también la zona que ahora forma parte del  parque Nacional Queulat  en la Región de Aysén, Chile, dejó muy buenos antecedentes de toda la expedición, buscando sin éxito la famosa Ciudad de los Césares.

La ciudad es descrita como próspera y rica, llena de oro, plata y diamantes. Existe al menos una descripción que dice que se encuentra en medio de dos montañas, en algún lugar de las montañas de los Andes, en la que una montaña es de Oro y la otra es de diamantes.  A veces se describe como una ciudad encantada que aparece en determinados momentos y en algunas situaciones, de tal manera que aquellos que llegaran a ella por casualidad o en alguno de sus viajes, olvidarían rápidamente el encuentro; o también si los cazadores que van buscando en las montañas la fortuna y el tesoro. 

Sus supuestos fundadores, los que fundaron por primera vez esta supuesta ciudad, fueron náufragos en el estrecho de Magallanes, y sobrevivientes de la expedición del obispo de Plasensia, Gutierre de Vargas Carvajal, en 1540, español, estas historias y leyendas de náufragos empezaron a recorrer por gran parte del sur de Chile, Buenos Aires y Tucumán, se comenta que vieron a los gigantes de la Patagonia y sobrevivientes del  Imperio Inca, si relacionamos estos hechos, nos llevan a relacionarnos con leyendas  que se derivan de historias contadas a los marineros por aborígenes que describieron perfectamente el  Imperio del Perú.

También hay otra historia que dice que fue una ciudad apartada del imperio inca, donde vivían Mitimaes incas, que eran incas  desterrados, grupos de familias separadas de sus comunidades por el Imperio y trasladados a pueblos lejanos.




Recopilación por: Alejandro Glade R.