sábado, 23 de enero de 2016

Juan Soldado

Lugar: La Serena, IV Región.


Esta  leyenda es una de las más antiguas de Chile, y que es una leyenda que se conserva desde la llegada de los españoles,  dicen que el pueblo narra sobre la desaparición de la primitiva ciudad de La Serena. 

La primitiva ciudad de La Serena, era mucho más hermosa que la actual. En ella vivía un joven bien parecido y pobre, a quien llamaban Juan Soldado porque se creía y se decía que había estado en la guerra, porque a la menor discusión sacaba a relucir su condición de soldado de don Juan de Austria, hijo de don Felipe IV, con quien habría hecho la campaña de Nápoles. de nombre (Juan Diaz), y que en recuerdo de este personaje se bautizó al cerro al lado de esta ciudad con el mismo nombre, “Cerro Juan Soldado”.

Juan Soldado se enamoró de la única hija de un cacique riquísimo, que habitaba a tres leguas de la antigua ciudad de La Serena. El cacique era un personaje muy  ambicioso, y se opuso a que se casara con este soldado por ser tan pobre. La hija del cacique y el pobre soldado deciden huir, y le piden al cura de la iglesia de La Serena que los case, pues la jovencita  era devota cristiana. Y así fue, cuando en el momento en que el sacerdote bendecía el matrimonio, la gente del pueblo llegó a la iglesia con gran alboroto, diciendo que el cacique, se encontraba junto a sus guerreros aproximándose a la ciudad, y que había jurado destruirla, el cacique mata a los enamorados, y al momento la ciudad desaparece, se dice que  cuando el cacique y sus guerreros se los suburbios, la ciudad se desvaneció. Las gentes recorrieron todo este campo donde estaba situada la ciudad, pero nunca más la encontraron, aunque se decía que la estaban pisando. En ciertas noches, y normalmente los días sábados, los que pasan cerca del lugar donde estuvo edificada la iglesia y la ciudad, se oye música y canciones, y el Viernes Santo la ciudad se hace visible a los que la contemplan desde lejos, pero se borra poco a poco ante los ojos de los que pretenden llegar a ella.

¡La ciudad de La Serena está construida posteriormente a estos hechos!

Esta es otra versión de Juan Soldado:  Se dice que existió en la Colonia un soldado español  llamado Juan Diaz que retó a duelo a dos varones de la ciudad de La Serena, pero estos lo rechazaron por la dignidad de su rango. Cierto día se encontró muertos apuñalados  a los dos vizcaínos ricos y que en esta ciudad eran dos prominentes vecinos de la ciudad de La Serena, y que se habían burlado de él al verlo pobremente vestido. Sólo quedó en el suelo la espada que usó Juan para dar muerte a estos dos personajes. Juan el hombre de la espada desapareció. Como era de esperar se promulgaron bandos llamando a encontrarlo, capturarlo o denunciarlo. Pero pasó el tiempo sin que jamás se diera con su paradero y la vida retomó su curso, meses más tarde, en lo alto de un cerro lejano se encendía todas las noches una luz, acontecimiento que permaneció por un año hasta que se extinguió y no se vio más. 

El corregidor Gregorio Cortes y Monroy, fue de los primeros en llegar al lugar, después que los curiosos visitaran el punto donde se divisaba la luz,  ahí hallaron al soldado Juan, muerto y cuidadosamente  amortajado en un hábito de monje. En esa soledad y en la punta de ese cerro el asesino había expiado su doble crimen, y así fue que el corregidor Gregorio Cortes y Monroy,  dijo que había expiado su crimen y dispuso que el lugar fuera llamado el Cerro de Juan Soldado.

 También se dice que los dos varones rechazaron el duelo y los insultos, indignados fueron a quejarse ante el cura. En el sermón dominical éste condenó al soldadillo como ofensor a las buenas costumbres y la sociedad serenense lo expulsó de la ciudad. Juan Soldado marchó al destierro con la cabeza en alto y la paz volvió al lugar.

Recopilación por: Alejandro Glade R.



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