jueves, 14 de julio de 2016

La Añañuca y el desierto florido.

Lugar: Norte Grande de Chile.

Añañuca amarilla,  norte grande.

Durante la conquista y dominio español en el reinado de Chile, existió una bella mujer llamada Añañuca, esta vivía en Monte Patria, en un caserío cerca del río Limarí.

 Añañuca era muy hermosa y atrajo la admiración de todos los jóvenes en su pueblo y alrededores, pero nunca,  ninguno de ellos fue capaz de conquistarla y de ganarse su amor.

Un día de aquellos como tantos, un minero guapo y  misterioso llegó de paso a su pueblo, buscando una mítica vena de oro. Cuando vio a Añañuca, él se enamoró de ella inmediatamente, y ella le correspondió su amor, olvidándose el minero de su oro y decidieron vivir juntos por bastante tiempo, eran felices en el pueblo. Pero una noche, el minero tuvo un sueño inquietante, en el que el espíritu de la montaña le revela la ubicación exacta del oro que él estaba buscando. El minero vuelve a recordar sobre el oro por el que había venido y revivió su búsqueda por el oro, prometiendo a Añañuca que volvería pronto.

Añañuca roja.

Añañuca esperó día tras día, noche tras noche, pero su minero nunca más regresó. Las gentes del pueblo dijeron que había sido tragado por el espejismo del desierto, y la tristeza abrumó el corazón de la bella Añañuca.

Inconsolable, consumida por el dolor, murió de pena. Los aldeanos lloraron por ella y el cielo se cubrió de nubes y lloró también.

Al día siguiente, el día amaneció brillante y hermoso calentando el  valle y el lugar donde la joven había muerto, llenándose de hermosas flores rojas, cubriendo todo el lugar. 

Es así como nace la leyenda que dice que: Añañuca se transformó en una hermosa flor como muestra del amor que tenía por su minero, y así por siempre permanecería cerca de él.

Es común ver hoy en día, a la Añañuca que florece entre Copiapó y el Valle de Quilimarí.


 Todos actualmente conocemos esta transformación del desierto y la pampa después de una lluvia, como el fenómeno del Desierto Florido.


Recopilación de: Alejandro Glade R.


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