jueves, 16 de enero de 2020

El rey Tanga-Roa y el gigante Teteko.

Lugar: Rapa Nui - Easter Island.



Tanga-Roa se llamaba el personaje y vivía en una isla lejana soñando con el estado de atraso de los isleños en Rapa Nui.  Resolvió atravesar a nado a llegar a la isla.

Arahi-Ariki, Tanga-Roa, Rey soy, y Tanga-Roa me llamo, les dijo al poner el pie en tierra. Pero los isleños Rapa Nui, indignados ante su desordenada y atrevida ambición, le contestaron al unísono:

A pakia, reo ke (mentira, eres una foca). 

Y sin mayor ceremonia ni proceso lo tomaron por sorpresa lo degollaron y lo comenzaron a asar, igual que a un lobo de mar, en un hoyo con piedras calientes, a la usanza de la isla. Grande fue la sorpresa de los Rapa Nui al ver, al día siguiente, que después de tantas horas de cocción, el cuerpo de Tanga-Roa seguía crudo.

Comenzaron entonces a temer que éste hubiera dicho la verdad y fuese realmente un rey. Para librarse del cuerpo del delito les enviaron los restos de Tanga-Roa a los habitantes de otra pequeña isla, y éstos también intentaron cocerlo con el mismo infructuoso resultado. Era que el cuerpo de Tanga-Roa era inasable?, pero desgraciadamente no era incorruptible y como empezaba, a descomponerse, tuvieron que arrojarlo a mar. 

A poco de estos acontecimientos, llegó un gigante, Teteko, hermano de Tanga- Roa, tan enorme que sólo se le veían las piernas. El cuerpo y la cabeza se perdían en las nubes. Dio tres pasos, y estos bastaron para recorrer toda la isla, preguntando por su hermano, y como nadie le contestara siguió su camino.



Recopilación de: Alejandro Glade R.






martes, 24 de septiembre de 2019

La Lola



Lugar:  Santiago y su cordillera.

- Cuando en la cordillera golpea con fuerza el viento y el temporal está en pleno apogeo, se oye a la distancia una voz lastimosa y quejumbrosa de mujer que pronuncia un nombre. Si corresponde a alguno de los que la han oído, este muere irremediablemente, siendo inútiles los esfuerzos que hagan para evitarlo.


- Es la personificación de una blanca mujer que cubierta con un sudario blanco como la nieve, abandona su morada de las altas cumbres, para recorrer en los días de fuertes temporales y nevadas los valles y los pasos cordilleranos para atraer hacia los precipicios o a las quebradas a aquellos que andan solitarios, y extraviados en la montaña. Su nombre proviene de una palabra india que significa “Tierra Muerta”.

- Es una mujer de gesto muy insinuante y de voz melodiosa que invita a los incautos y desprevenidos viajeros y excursionistas a acercarse a los desfiladeros acantilados, cayendo y muriendo así victimas de su credulidad.

- La Lola es temida por campesinos, arrieros, cabreros y baquianos de la cordillera, y por los pampinos, cateadores, mineros y pirquineros. Así hombres de mar y tierra, por valerosos y duros que sean, estos igual se rinden ante la aparición de La Lola. Ella es un blanco fantasma de mujer que en las sombras de la noche espera a los caminantes que se han retrasado, para hacerlos extraviarse de su camino, llamándolos con voz de sirena y lastimeros gemidos, empujándolos a la muerte. O que, agazapada entre los altos roqueríos o tras los sombríos boldos y maitenes del sendero, salta de improviso a la grupa de las cabalgaduras, espantándolas con su frío contacto y precipitando al jinete hasta el fondo del abismo.



Recopilación por : Alejandro Glade R.









jueves, 22 de agosto de 2019

La viuda espirituada.


Lugar: Provincia de Talca, región del Maule.

En una hacienda de Curepto, residía la viuda de un rico propietario, señora virtuosísima que era la benefactora de los pobres de toda esa región. Con piadoso espíritu, edificó una iglesia en una aldea que no tenía ninguna, y fueron tantas las alabanzas que religiosos y seglares le tributaron por esta buena obra, que la venció su vanidad, dando así lugar a que el demonio, que estaba al acecho, se le entrara en el cuerpo fácilmente por la oportunidad que le abría su propia vanidad.
 
No hay para que decir que el diablo encendió en ella las hogueras de los siete pecados capitales;  basta con saber que a los pocos días, la que había sido por muchos años el ejemplo de todas las virtudes, se convirtió en el terrible azote de aquella pacífica comarca.

En diversas ocasiones fueron a exorcizarla varios sacerdotes jóvenes, por creer, que tendrían más  energía que los viejos para lanzar fuera al maligno huésped; pero luego se corrió la voz de que el diablo se burlaba de ellos en forma muy Elogiosa, pues les echaba en cara sucesos poco edificantes de su vida privada; lo que hizo que disminuyera notablemente el  número de los exorcistas.

AI fin, un anciano religioso de San Francisco, esgrimiendo bravamente el cordel que llevaba al cinto, arrojó al diablo de su efímero albergue, y la buena  señora, sanó. 

Y avergonzada de los sucesos fue a refugiarse en un claustro donde terminó tranquilamente sus días.




Recopilación de: Alejandro Glade R.






Los Bandoleros de los Cerrillos de Teno.-

Lugar: Provincia de Curicó, región del Maule.

Carabineros de Teno.



Temidos entre  los viajeros que van de Santiago a Curicó o viceversa. Las diligencias son asaltadas por los pela-cara, ya que desollan el rostro de sus víctimas para que no sean reconocidas. Los Cerrillos de Teno son  llanuras con centenares de pequeños escondrijos, cubiertos de vegetación, donde se encubren los asaltantes. Estos infunden miedo desde la vegetación donde se esconden los asaltantes. Estos asaltantes vienen infundiendo miedo desde la Colonia hasta después de la Independencia. Hay bandidos patriotas que asaltan a los españoles. De esta partida es El Cenizo, Paulino Salas, de considerable prestigio entre los cerilleros. Debe su nombre de Cenizo a que en Santiago tiene su casa en la calle de la Ceniza, hoy calle San Martín. 

Aquí llegó a buscarlo la policía y le disparó un balazo que le hiere en una pierna y lo deja inválido, debiendo usar muletas. Un día el Cenizo deja el bandidaje y vive en paz. Indultado de todas sus fechorías por los servicios prestados a la patria, se afinca tranquilamente en la villa de Curicó, pero inquietó en la imaginación del pueblo.

 Quienes fueron estos bandidos:

Pascual Espinoza y Santiago Campos.-  Son dos famosos salteadores a los que se les ejecuta en Curicó y se cuelgan sus cabezas en postes cerca de la hacienda de Guaico. Las cabezas son retiradas, y enterradas en el camino, donde se colocan cruces y se encienden velas.

Oyarce.-  Bandido astuto, feroz con su enemigo y de prodigiosas condiciones de jinete. A la carrera de su caballo, corta la cincha de la montura y sigue adherido al lomo de su cabalgadura. Nunca lo sorprenden las autoridades. Entra a Curicó a casa de sus encubridores, con frecuencia carniceros que compran a precios bajos la carne de las reses robadas. Uno de estos lo delata por venganza. Perseguido en el campo, llega hasta la barranca de un río y se lanza, pero el soldado que lo persigue hace lo mismo y ambos se traban es una lucha, en que es vencido el ladrón. Lleno de  heridas, es llevado a la cárcel de Curicó y ejecutado más tarde. Este es el último célebre de los Cerrillos.



Recopilación de: Alejandro Glade R.





miércoles, 21 de agosto de 2019

El Puente del Cura.




Lugar: Provincia de Curicó.

En el camino de Curicó a los Queñes existió un puente negro, también llamado el Puente de Cura, en el que un fraile mercedario se paseaba por las noches.

Cuando algún valiente quería afrontarlo, el cura sacaba desde sus anchas mangas una mano descarnada, de huesos blancos como de esqueleto, y se desaparecía por entre las barandas del puente, dejando un rastro de azufre quemado.

Los huasos de la zona comentaban que el fraile había muerto en pecado mortal, y su espíritu que estaba poseído por el diablo iba a penar por el puente.






Recopilación por: Alejandro Glade R.







martes, 6 de agosto de 2019

Leyenda de la piedra cruz.

Por: Alejandro Glade R.



Piedra de la Cruz cortada y pulida


La piedra de la Cruz, es una piedra muy especial que se encuentra sur de Santiago, en el río Laraquete a cincuenta y siete kilómetros al sur de Concepción. Las piedras pueden ser encontradas a lo largo de la mayor parte del río. 

Es un compuesto mineral que como su nombre lo dice genera en su centro la figura de una cruza, la piedra se produce naturalmente  en forma de cristales alargados.

Piedra Cruz  natural se dice que son las almas de los
guerreros de Arauco.

Existen dos leyendas que hablan de esta especial gema.

 -- Una habla de que cada cruz de la piedra representa el alma de un indígena mapuche muerto en los antiguos combates defendiendo sus tierras, combatientes que dejaron su corazón en los faldeos de los cerros y se convirtieron en piedras las que fueron llevadas a lo largo de todo este río.

-- La segunda historia de los antiguos mapuches o leyenda de esta piedra, nos dice que son las lágrimas petrificadas de una doncella cristiana que lloraba por la pérdida de su amado, un gran jefe indígena de la zona.



Escrito por: Alejandro Glade R.



martes, 4 de junio de 2019

Tamaya y su encanto

Cerro Tamaya

Lugar: Región de Coquimbo.

 En el cerro de Tamaya, en un palacio oculto a cierta profundidad, en la cumbre, vive una princesa encantada. 

El encargado de su vigilancia es un gigante que tiene la forma de un potente toro negro.

De repente, el lomo del cerro empieza a iluminar su inmensa giba con una maravillosa fosforescencia. Poco a poco la extraña claridad va cediendo la cima y, entonces, se puede ver a la princesa, sentada en su trono Bureo, luciendo las joyas más hermosas. 

El trono resplandece  al pie de un naranjo cuyos frutos parecen de oro macizo. El gigante, el legendario toro, recorre todas esas grandes canchas, lugar donde se levanta el trono de la princesa encantada en un extremo. La terrible bestia vigila y observa inquieto y con ojo avizor todo el predio luminoso entregado a su custodia, dispuesto a defender y clavar su afilada cornamenta al minero audaz que tuviera la osadía de aventurarse por esos lugares en los momentos de la manifestación encantada, plena y maravillosa como un milagro. 

Existe una gran losa que cubre la entrada a este palacio escondido en la entraña del cerro. Un minero valeroso pagó con su vida su intento temerario de querer liberar de su encantamiento a la bella princesa, soñada y admirada por todos los mineros.



Recopilación por: Alejandro Glade R.