jueves, 14 de julio de 2016

El Coñipoñi

Lugar: Archipiélago de Chiloé.



El Coñipoñi (del mapudungun coñi, “parto” y poñi "papa"), es una criatura mitológica perteneciente a la mitología chilota; la cual cumpliría la función de cuidar niños.

El Coñipoñi es descrito como un pequeño gusano que se caracteriza por ser de un color plomizo.

"COÑIPOÑI"
Según la leyenda, el Coñipoñi habitaría en los tallos de las plantas de papas que se cultivan en Chiloé.

Las tradiciones, dicen que las Mujeres chilotas, que eran madres de niños recién nacidos, se alegraban cuando encontraban uno de esto gusanos; ya que eran usados como niñeras. Para ello, se debía llevar al Coñipoñi a la casa de la madre, colocándolo bajo la almohada del niño recién nacido, y siempre recordar alimentarlo con unas cuantas gotas de leche proveniente de la madre. De esta forma se dice que la madre conseguiría que este pequeño gusano hiciera que su hijo estuviera feliz, tranquilo y sin llorar.

Cuando el pueblo chilote no está dedicado a las faenas  del mar, su actividad se desenvuelve en labores agrícolas, especialmente, el cultivo de la papa.

Este tubérculo originario de Chiloé, hoy su cultivo se ha extendido a gran parte de nuestro planeta, constituyendo uno de los alimentos básicos de la humanidad. Además de ello, los usos que de él pueden hacerse son tantos, que alguien, con gran propiedad, debería ser al revés, y dijo que le agradaría saber mejor; para qué no son útiles las papas.

La siembra de la papa, y sus tratamientos ulteriores, cuentan, en el archipiélago, con la colaboración de todas las familias, y participan en familia de acuerdo a sus posibilidades. El instrumento elegido para este trabajo es el “gualato”, semejante al azadón, hoy hecho de fierro, los antiguos eran de duras maderas como la luma. En el fondo la papa es la que proporciona al animalito que se preocupa del cuidado a una tierna criatura, la papa le proporciona, a su  delicado niño, el incomparable “Coñipoñi”.

Entre los tallos tiernos de las matas de los papales y protegida por las hojas, se suele encontrar ( y no es mito), un pequeño y hermoso gusanillo color plomizo; gran parte de su cuerpo está cubierto por un gracioso y blanquecino envoltorio, a modo de capa, que puede ser desprendido fácilmente, pero no es su totalidad porque éste está prendido en el extremo opuesto a su pequeña cabeza.

Conseguir un Coñipoñi, es una gran suerte, manifestaba una señora que tuvo dieciséis hijos y que contó con esta maravillosa niñera. Es incomparable, recalcaba, para calmar a los niños inquietos y llorones: basta dejarla bajo la pequeña almohada de la cuna, para que su virtud se deje sentir, tranquilizando al niño llorón, en forma inmediata.

El Coñipoñi, es muy solicitado por toda madre que trabaje fuera del hogar, ya que gracias a su auxilio, puede realizar sus faenas, totalmente despreocupada en su inquietud maternal, porque sabe que su criatura estará muy tranquila y acompañada,  bajo los mágicos cuidados de este minúsculo y valioso gusanito, hecho para las madres, por los espíritus protectores de los papales, con la intención de facilitar el trabajo, tendientes al mejor desarrollo y a la multiplicación del tubérculo.

Este animalito es un amigo fiel y tiene además la notable cualidad de ser muy poco exigente con sus amos, sólo pide compartir una pequeña cantidad de la leche materna, con la que se alimenta el bebé. Cuando el niño puede andar y procurarse con la distracción de algunos objetos, se considera que la presencia de la Coñipoñi, es innecesaria y por tal razón, se le  lleva con maternal cuidado, al papal más cercano y se la deja en libertad, entre las melgas.


Recopilación de: Alejandro Glade R.




La Añañuca y el desierto florido.

Lugar: Norte Grande de Chile.

Añañuca amarilla,  norte grande.

Durante la conquista y dominio español en el reinado de Chile, existió una bella mujer llamada Añañuca, esta vivía en Monte Patria, en un caserío cerca del río Limarí.

 Añañuca era muy hermosa y atrajo la admiración de todos los jóvenes en su pueblo y alrededores, pero nunca,  ninguno de ellos fue capaz de conquistarla y de ganarse su amor.

Un día de aquellos como tantos, un minero guapo y  misterioso llegó de paso a su pueblo, buscando una mítica vena de oro. Cuando vio a Añañuca, él se enamoró de ella inmediatamente, y ella le correspondió su amor, olvidándose el minero de su oro y decidieron vivir juntos por bastante tiempo, eran felices en el pueblo. Pero una noche, el minero tuvo un sueño inquietante, en el que el espíritu de la montaña le revela la ubicación exacta del oro que él estaba buscando. El minero vuelve a recordar sobre el oro por el que había venido y revivió su búsqueda por el oro, prometiendo a Añañuca que volvería pronto.

Añañuca roja.

Añañuca esperó día tras día, noche tras noche, pero su minero nunca más regresó. Las gentes del pueblo dijeron que había sido tragado por el espejismo del desierto, y la tristeza abrumó el corazón de la bella Añañuca.

Inconsolable, consumida por el dolor, murió de pena. Los aldeanos lloraron por ella y el cielo se cubrió de nubes y lloró también.

Al día siguiente, el día amaneció brillante y hermoso calentando el  valle y el lugar donde la joven había muerto, llenándose de hermosas flores rojas, cubriendo todo el lugar. 

Es así como nace la leyenda que dice que: Añañuca se transformó en una hermosa flor como muestra del amor que tenía por su minero, y así por siempre permanecería cerca de él.

Es común ver hoy en día, a la Añañuca que florece entre Copiapó y el Valle de Quilimarí.


 Todos actualmente conocemos esta transformación del desierto y la pampa después de una lluvia, como el fenómeno del Desierto Florido.


Recopilación de: Alejandro Glade R.


sábado, 28 de mayo de 2016

Leyenda de la iglesia del diablo


Playa chica de Cartagena, al fondo se puede ver la iglesia sin techo.

Esta iglesia tiene su historia, todo el que la ve cree que siempre ha estado en ruinas, se llama la Iglesia del Niño Jesús, está a un costado de la playa chica de Cartagena, camino a San Antonio.

Con el transcurrir del tiempo ha tenido diferentes aspectos y estados debido a que se cree que en esa iglesia habitan extrañas fuerzas que la llevan a quemarse y a derrumbarse parcialmente. Cada vez que se ha intentado techarla  y ponerla en servicio es parcialmente destruida por lo general en su techo.

La historia que se transforma en leyenda dice así:   Existió en Cartagena un personaje llamado Eugenio Berguessio al que le gustaban todo tipo de juegos de azar, el vicio lo llevó a quedar en la ruina sin un solo centavo, para solucionar el problema de pobreza recurrió a hacer un pacto con el diablo, éste le concede la petición haciéndolo nuevamente rico y con una gran fortuna, pero con una condición, que le construyera una iglesia cristiana, con una particularidad, la iglesia no tenía que tener techo, y la hiso construir justo en el lugar donde está ahora.  

Estado actual. después del terremoto de 1985

El balneario de Cartagena tiene su iglesia con un detalle intrigante, la iglesia casi nunca ha tenido techo, y cada vez que se intentó colocarle techo, esta cayó derrumbado por terremotos o quemado por incendios.

Otra historia que existe sobre la misma iglesia es que dos hermanas hicieron un pacto con el diablo para salir de la pobreza, pero cuando llegó el momento de entregar el alma al diablo el pánico las llevó a eludir el compromiso y fueron a pedirle a un sacerdote que les ayudara a salvar sus almas, este cura les sugirió usar todo el dinero mal habido en la construcción de una iglesia que coincidiría con la iglesia del Niño Jesús frente a la playa chica. Esto puso furioso al diablo que igual quiso cobrar su paga, pero las mujeres se refugiaron adentro del templo, y el diablo con su furia arrancó los techos y condenó a la iglesia a nunca más tener techo y convirtió a las dos hermanas en lechuzas, las que son vistas por los curiosos que pasan por el sector. 

El techo cada vez que se intentó volver a colocar se incendió y se destruyó.

Y es por eso que la Iglesia del Niño Jesús  de Cartagena también es conocida como  "La Iglesia del Diablo" o "La Iglesia Maldita de Cartagena".

No se ha sabido hasta el día de hoy que quieran volver a levantarla. Lo único que va quedando es la fachada, los muros laterales y el muro trasero con una gran cruz adosada al mismo.



Recopilación de: Alejandro Glade R.


La Cueva del Chivato y acontecimientos.



En los terrenos donde está el edificio del diario “El Mercurio”, en Valparaíso, el año 1899, existía una cueva excavada en la roca. Se aseguraba que la cueva era obra de mineros, durante el tiempo de la colonia, también se decía que era obra de la naturaleza por la erosión del mar, pero también se decía que era obra del demonio, por todos los acontecimientos ocurridos en sus cercanías.

La cueva quedaba frente a peligrosas rompientes donde el mar azotaba con una fuerza descomunal. Se decía que en aquella cueva vivía el diablo y se transformaba en un chivo que perseguía a las sirenas que se sentaba en las rocas a peinarse.



La Cueva del Chivo o del Chivato, se le empezó a llamar así desde el siglo XVII, además que la gente lo asociaba con reuniones de brujos que ocurrían en el lugar, se decía que existían poderes sobrenaturales en ese lugar.

 Con los años y sin que pasara mucho tiempo el lugar con sus historias tomó dimensiones inmensas y eran muy pocas las personas que se atrevían a pasar de día cerca de la cueva, pero de noche era tal el miedo que no pasaba nadie.

La gente de Valparaíso aseguraba que, de noche, se aparecía el diablo transformado en un enorme chivo con una terrible mirada, este hipnotizaba y dejaba petrificadas a sus víctimas impidiéndoles cualquier intento de fuga.

Los que lograba escapar, escapaban para caer en las rompientes de ese mar embravecido y abandonando todas sus pertenencias.

El camino que pasaba por la Cueva del Chivato posteriormente se le llamó la Calle del Cabo, que terminaba en la actual Plaza Anibal Pinto.

Durante el siglo XVII y XVIII unas pocas casas había en el lugar y era el paso de jinetes, carretas y carruajes que circulaban sólo de día,  porque por las noches ocurrían infortunados encuentros con el diablo. Era tanto el miedo creado por esta leyenda que en el año 1814 se puso un farol para que el lugar estuviera alumbrado y no ocurrieran desgracias.

A fines del siglo XVIII un comerciante vasco adquiere todos los terrenos y casas de ese sector
incluida la Cueva del Chivato, casi de inmediato dinamitó el lugar donde estaba la Cueva para construir edificios que le sirvieran de bodegas.

 Este vasco hiso fortunas para luego entrar en desgracias que lo fueron consumiendo, logró ser dueño de un buque con el que seguía manteniendo un régimen colonial, innumerables problemas políticos, monopólicos y hasta de guerra comenzaron a preocuparlo. En 1821 sus pertenencias cayeron en poder de los patriotas y el buque fue destruido por un gran temporal en los roqueríos que quedaron bajo la famosa Cueva el año 1839.

 Más tarde el Cerro Concepción fue comprado en 1833 por Josué Waddington, incluidos los terrenos de la Cueva del Chivato y otros en la Calle del Cabo, hoy Calle Esmeralda,  el comerciante inglés ordenó nuevas demoliciones e hiso desaparecer definitivamente la legendaria Cueva.

Se dice que los maleficios alcanzaron también las riquezas de Waddington.

Se dice también que en 1830, un grupo de marineros ingleses ingresaron a la Cueva del Chivato, para expulsar de ella aun grupo de vagos y delincuentes que pernoctaban y tenía su centro de operaciones, ellos eran, los autores de todos los delitos atribuidos al “maléfico” Chivo.

El 19 de Julio de 1978, el intendente y alcalde de la ciudad, procedieron a descubrir una placa recordatoria en el lugar donde alguna vez existió la famosa Cueva del Chivato.


Recopilación de: Alejandro Glade R.





Leyenda de Petronila Neira


 Lugar: Concepción.

En los primeros días del mes de noviembre de 1910 apareció flotando en las aguas de la Laguna Redonda de Concepción el cuerpo de una mujer degollada, esta mujer era Petronila Neira, identificada por su hermana.

Vivía en un conventillo de la ciudad de Concepción, arrendando una pieza en la cual sólo tenía un colchón y una máquina de coser. Se había separado de su conviviente  por disgustos y maltratos cuando vivía en Coronel. Petronila tenía alrededor de veinte años cuando fue encontrada en la Laguna Redonda.

Petronila se vuelve a reunir con su conviviente después de un tiempo cuando la encuentra en Concepción, esta decisión fue fatal para ella, porque no pasó mucho tiempo cuando su conviviente junto a un amigo le dieron muerte degollándola y tirándola a la laguna en un saco lleno de piedras.

Se dice que el primer milagro fue el haber salido a flote para que la encontraran y así poder capturar a los culpables Retamal y Carrillo los cuales confesaron su crimen.

El martirio que sufrió Petronila le significó su  beatificación.

Se ganó la "beatificación" por su martirio. Para el pueblo era una "Santa" por haber sido degollada, romperle la dentadura, ensacarla y colocarle piedras pesadas para que se fuera al fondo de la laguna. Su primer milagro fue salir a la superficie, y así se ganó la beatificación por lo sufrida.

La gente construyó casitas en la orilla de la Laguna y comenzó a ser visitado el lugar, con el tiempo se levantó un "santuario"  el que hoy es destinado a pagar mandas, favores y peticiones.

Mucha gente y devotos de ella, a la Laguna le llaman laguna Petronila Neira. En ciertas noches Petronila se aparece en el mismo lugar donde fue asesinada.

Cuando la laguna se secó sus devotos siguieron su peregrinación al cementerio de Concepción donde hasta el día de hoy es la tumba más visitada durante todos los días del año.


Su popularidad como milagrosa se ha conocido no solamente en Chile, ha trascendido también a los países vecinos de donde también vienen a ponerle flores y velas. Esta devoción fue creciendo por la inmensa cantidad de milagros concedidos.

Recopilación por: Alejandro Glade R.



miércoles, 11 de mayo de 2016

La pata del Diablo.



Fotografía de Sergio Campodónico 1930
La leyenda dice que un extraño hombre, llegó hace muchísimos años a la región del Cajón del Maipo. Totalmente vestido de negro, alto y apuesto con una mirada intimidante hacia los hombres e intrigante hacia las mujeres.  Famoso por enamorar a las bellas muchachas que siempre lo miraban. No se resistía ninguna mujer joven, un día lo encontraron seduciendo a la hija del alcalde. El problema fue que esa jovencita estaba destinada, para ingresar al convento de monjas.

Pasó el tiempo y el hombre negro seguía enamorando mujeres, se dedicaba solamente a la conquista de hermosas mujeres, con mucho éxito, por desgracia de los hombres de la zona.

Una noche de fuerte temporal, en el que el Cajón del Maipo parecía desmoronarse sobre sus cerros, por el sector de El Toyo, un hombre mojado y abandonado a su suerte golpeó las puertas del convento de monjas que por ese entonces había en el lugar.  Pidió por favor que le dieran refugio y alojamiento hasta que pasara la tormenta, era imposible seguir con esas condiciones climáticas.

Debido al verdadero diluvio la madre superiora accede a darle alojamiento al hombre, el forastero pasó el umbral de la puerta y se dispuso a pasar la noche en un cuarto contiguo a una despensa. A la madre superiora le llamó la atención las vestimentas del forastero, como también que el forastero no se dejara ver la cara, ocultándose detrás de la bufanda. Pese a la desconfianza  y a la inquietud de la madre superiora, el hombre fue conducido a la habitación en que pasaría la noche.

Cuando las religiosas habían conciliado un sueño profundo, el hombre de negro se levantó y, se dirigió hacia la habitación de una de las novicias, atravesando la pared,  la novicia era nada menos que la hija del alcalde. La iniciada se despertó asustada, y vio entre las tinieblas la figura de negro de un hombre que despedía olor a azufre, a la iniciada  se le escapó un grito, el que fue aplacado por la mano del hombre tapándole la boca con una mano, y huyó con ella en brazos, rodeado de una nube espesa en la que se escuchaban infernales gritos de almas en dolor.


La  madre superiora al escuchar el grito de su iniciada, salió al patio y vio al hombre de botas huyendo con la novicia que estaba siendo raptada. Rápida y  guiada por su fe, tomó un frasco de agua bendita y salió tras el demonio que poseía a la niña, le dio alcance y, gritando atrás Satanás, e invocando a Dios con la señal de la cruz, le lanzó el agua bendita. El diablo, liberó rápidamente a la víctima, y se transformó de inmediato en una enorme sombra alada con pies gigantes, el que huyó saltando el sector que separa el río de los cerros. Al hacerlo, con tal fuerza y rabia, dejó impreso en una roca del cerro, una enorme huella de uno de sus pies. Hoy en ese lugar hay un puente colgante en el lugar llamado  “El Toyo”, y hay una parada de autobús que recorre San Alfonso hasta Santiago, lugar donde perfectamente podemos ver la huella.

Recopilación de: Alejandro Glade R.



martes, 3 de mayo de 2016

El Piguchén

 Lugar: Chiloé

Apariencia: Este ser presentaría una apariencia cambiante; la cual generalmente tiene el aspecto de una culebra voladora. Pero además podría presentarse como, serpiente, ave, pez, cuadrúpedo, rana, murciélago y hasta humanoide; o igualmente una mezcla de ellas. Se dice que además, su cuerpo estaría cubierto de pasto, arbustos y cilindros retorcidos, a modo de ganchos tipo cuernos y otras estructuras que sobresalen del cuerpo de esta criatura. También es conocido como el Peuchén, Pihuchén, Pihuychén, Pihuichén, Piwuchén o Piguchén es una criatura perteneciente a la mitología mapuche, y posteriormente introducida en la mitología chilota.

El Piguchén
Leyenda.

Según los mapuches esta criatura generalmente tendría la forma de una serpiente alada, la cual habitaría en los bosques. Sus alas con las que vuela a voluntad le crecen cuando llega a su edad madura. Presentaría una longevidad increíble y al llegar a la vejez, se transformaría en un pájaro del tamaño de un gallo o un pavo joven; pero igual de sanguinario como su otra forma. Además se caracteriza por tener una fuerza poderosa que puede derribar grandes árboles; y en Chiloé incluso se dice que esta criatura puede levantar gigantescas olas que hacen naufragar las embarcaciones que estén cerca de él.

 Esta criatura se alimenta  de sangre, y comúnmente estaría adherida al tronco de los árboles en las noches y en los días de calor excesivo. Las personas pueden saber dónde ha estado, porque deja huellas de sangre mediante un excremento rojo que chorrea de los árboles en donde vive y se oculta durante el día. También se puede saber de su presencia al escuchar los agudos silbidos que emite estridentemente.

Se cree que esta criatura acostumbraría a vivir cerca de los lagos y ríos, donde su presencia ocasiona gran pánico; ya que produce una sustancia tan irritante que al ser transmitida por el aire o por el agua, ocasiona  erupciones en la piel muy similares a la sarna. Además aquellos que tienen el infortunio de contemplarlo, podrían ser paralizados con su intensa mirada, para que luego esta criatura les pueda succionar la sangre; con lo cual pueden llegar a morir. Igualmente, se cree que cuando los habitantes de una casa se van volviendo extremadamente flacos, y ya se ha descartado la presencia del Colo Colo o el Basilisco chilote; su enfermedad sería producto de esta criatura.

 Se dice que esta criatura, aunque puede atacar al ser humano, lo que es muy excepcional; comúnmente se alimenta de la sangre que succiona de las ovejas, cabras u otros animales; pero no hace daño alguno en los rebaños de cabras u otros animales de color blanco. Se dice que cuando enflaquece el ganado sin una causa aparente, es producto de esta criatura.


Recopilación escrita por: Alejandro Glade R.