miércoles, 6 de abril de 2022

La Leyenda del palacio Rioja

 Recopilación de: Alejandro Glade R.

El mencionado palacio se ubica en la calle Quillota esquina 3 Norte, de Viña del Mar. Terrenos que pertenecieron a la Quinta San Francisco que era habitada por Dn. José Francisco Vergara y su esposa Mercedes Álvarez y que más tarde se trasladarían a la Quinta Vergara. El año 1907 el sitio de la calle Quillota fue comprado por Fernando Rioja Medel, quien le encargó a un arquitecto francés la edificación de la nueva residencia.

Don Fernando, fue miembro de la aristocracia viñamarina, casó a su hija con un noble español. Luego del casamiento, este hombre devolvió a la mujer a su padre, ya que no era virgen a causa de haber tenido amoríos con un cochero que había sido asesinado. Y según el rumor local, allí vaga el alma en pena de este chico buscando a su amada.


Lo mismo puede decirse del espíritu de Don Fernando Rioja, quien murió en el mismo palacio: se dice que deambula en las espaciosas habitaciones, vestido a la usanza de su época. Incluso se dice que su presencia se ha sentido en el Conservatorio de Música, que se encuentra actualmente en los subterráneos del edificio. Cuentan que el piano suena sin que nadie lo toque. Asimismo, se cuenta que ocurren muchas cosas en su interior y que un fantasma ha sido visto deambulando.

La municipalidad de Viña del Mar adquiere el inmueble el año 1956 y se utilizó como lugar para actos ceremoniales y culturales diversos. El año 1971 el edificio es destinado a ser sede de la alcaldía, y finalmente, desde 1979 este palacio es usado como museo de arte decorativo.

Aunque para muchos visitantes el día de hoy y como verdadero atractivo es toparse con algún fantasma o alguna actividad paranormal.


Recopilación por Alejandro Glade R.



miércoles, 3 de marzo de 2021

La campana sumergida de Ancud



Plaza y Catedral de Ancud

Lugar: Ciudad de Ancud.

En  los primeros años del siglo XX Ancud fue un activo centro comercial que abastecía a una parte significativa del Archipiélago. Los barcos necesariamente pasaban por esa ruta, así que el abastecimiento del comercio era tanto desde Europa como desde Chile.

La leyenda de la campana sumergida, es un testimonio de esos días:  

El obispo Francisco de Paula Solar había encargado a Alemania una campana que resonara con la prestancia de la nueva catedral de cemento. El velero  “Schiller” traía este nuevo orgullo de bronce para Ancud.

Pero el día que se esperaba el buque se desencadeno un furioso temporal. A media tarde se logró avistar a una embarcación que trataba de entrar a la bahía, despedazándose en la tempestad. La gente sospecho que se trataba del velero esperado y en compañía del obispo oraban por su suerte. De pronto, entre el ruido ensordecedor de la tempestad, del viento y del agua, todos escucharon con nitidez el tañer de una campana. No había duda, era la nave esperada. Pero un instante después una masa de agua hacia zozobrar definitivamente al barco mientras la noche caía con dolor sobre Ancud.

AI día siguiente, al amanecer, la población fue despertada por el melodioso tañido de una campana que repicaba desde sus sueños. Fueron a la costanera, esperanzados en encontrar la fuente de esas melodías, pero nada, no se la hallo, ni entonces ni nunca más.

Antonio Bórquez Solar, a principio de siglo, escribe:

Desde entonces, en las noches de temporal, cuando el mar irritado levanta sus olas como montañas, cuando ruge el viento y estremece la isla hasta sus cimientos, llueve torrencialmente, se oye, claro y distinto, en medio de los truenos del mar, el largo tañido de la campana sumergida, y los toques rotundos, largos, dobles de agonía, ponen un temblor en el ánimo más robusto y valeroso.

 

Recopilación por: Alejandro Glade R.

martes, 2 de marzo de 2021

La vertiente de Los Pincheira



 Lugar: Provincia de Ñuble

 Los Pincheira conocían bien los pasos que en pocas horas los hacían cruzar la frontera.

 En una ocasión que venían del lado argentino, traían entre sus hombres a un herido, víctima de un encuentro con la policía, y hubo que abandonarlo cerca de los Pirigallos. El herido quería sólo el lado chileno para morir. El viaje, amarrado al caballo, lo había hecho perder mucha sangre. El sólo deseaba que lo depositaran en tierra firme y suya para esperar la muerte.

Los compañeros de banda lo dejaron bajo, unos árboles con algunos alimentos.

El herido se dispuso a morir cuando sintió que un agua tibia lo estaba humedeciendo y como pudo se lavó las heridas.

 Al despertar al día siguiente, se sentía mejor y bebió  agua y comió parte de los alimentos que le habían dejado sus compañeros.

Siguió  lavándose y estaba bastante mejor y se sentía casi recuperado. En esto pasó la banda frente al sitio en el cual había quedado el herido, pensando, seguramente, que estaba muerto, cuando éste les salió al paso. Detuvieron sus cabalgaduras asombrados y todos creyeron en una aparición.

El herido contó que su salvación se la debía a unas aguas tibias de poder curativo. Y así supieron de las vertientes y del barro volcánico, jurándose no revelar a nadie el secreto.

Desde aquel  día heridos y enfermos de la banda buscaban alivio en estas aguas tibias.

Por muchos años los Pincheira fueron guardadores del secreto del camino hacia los baños.

Todos hablaban de la fama de las aguas, pero no se conocía su ubicación exacta.

Más de una vez  los Pincheira quisieron negociar el secreto con el gobierno a cambio de su libertad.


Recopilación por: Alejandro Glade R.

La patada del diablo

 


Lugar: Valdivia

Un grupo de obreros estaban construyendo un fuerte en Corral. Uno de ellos era muy trabajador y con su trabajo era muy rendidor. Este empeñoso trabajador a su vez era un tanto silencioso. No se sabía de donde había venido y tampoco se sabía cuál era su nombre. En fin, sería uno de esos tantos trota mundo pate perro.

A la hora del rancho, siempre sobraba el puesto que le correspondía  al individuo aquel. Le buscaban; pero no se le encontraba por ninguna parte. Pronto las sospechas empezaron a darse y las conjeturas también; y fue así como en cierta ocasión, el resto de los trabajadores hicieron una pequeña cruz y se la mostraron.  El mismo diablo, era el personaje en cuestión, se enojó mucho; lanzó un puntapié y ahí quedó la señal, y reventó  dejando el olor a azufre y se marchó.


Recopilación por: Alejandro Glade R.

martes, 3 de noviembre de 2020

El Chonchón

Recopilación de: Alejandro Glade R.


Lugar: Provincia de Santiago


Mitología Mapuche.

Se presenta como figura de cabeza humana, de la que nacen unas enormes orejas que usa a modo de alas para volar. Delata su presencia su grito fatídico de tué, tué, tué. Cuando el chonch6n grazna, alguien se muere. Revolotea alrededor de la habitación de los enfermos, lucha con el espíritu de éstos, y si los vence chupa la sangre del paciente. .

Se considera a los chonchones como brujos que adquieren el secreto de volar.

Los indígenas le temen al chonchón y hacen invocaciones y quemando hojas de canelo cuando sienten su grito: tué, tué, tué, que es el que delata su presencia.

El Tué Tué para este pueblo es un ave fatídica y para unos es el chucho y para otros el chuncho o el huairavo.

En las noches oscuras grazna con cierta persistencia y pasa por las habitaciones de los campos como pájaro brujo. Es gente que sabe de brujerías, que después de ponerse ciertos untos en la garganta, sale a volar solamente la cabeza alada, dejando el cuerpo en la casa y si emprende el vuelo dice: Sin Dios ni Santa María.

Para ahuyentarlo se rezan las Doce Palabras Redobladas; la Magnifica o esta oración: San Cipriano va para arriba, San Cipriano va para abajo, sosteniendo una vela de buen morir. Con esta oración el chonchón cae al suelo.

Siempre para ahuyentarlo se procede a echar sal al  fuego de la cocina; extender un chaleco o decirle:  Pasa Chonchón, sigue tu camino o Vuelve mañana por sal. AI día siguiente se presentará alguien a pedir un poco de sal y no hay que negarla.

Para hacerlo caer se hace en el suelo la firma de Salomón, en forma de estrella, de cinco puntas y clavar en el centro un cuchillo con la punta dirigida hacia el chonchón. Cae y queda ensartado en el cuchillo, donde es cogido y quemado.



Recopilación por: Alejandro Glade R.








 

 






lunes, 19 de octubre de 2020

La creación del mundo


Lugar: Araucanía

En la tierra no había nada. Un espíritu poderoso vivía en el aire y aplastó a los de menos poder que se habían rebelado, convirtiéndolos en montañas y volcanes, y a los arrepentidos, en estrellas.

Para que se habitara la Tierra el Todopoderoso transformó en hombre a un espíritu que era hijo suyo el cual al caer quedó aturdido.

La madre del joven sintió pena por él y para mirarlo abrió en el cielo una ventanilla por donde asoma su cara blanca.

El Poderoso tomó una estrella y convirtiéndola en mujer le ordenó que fuera a acompañar a su hijo.

Ésta, para llegar hasta el joven tenía que caminar a pie. Para que no se lastimase, el Todopoderoso ordenó que a su paso crecieran las hierbas y las flores. 

Ella jugaba con éstas y las convertía en aves y mariposas. Y después que pasaba, por la hierba que su pie había tocado se convertía en una selva gigantesca.

El joven y la niña se juntaron y unidos, hallaron que el mundo era mas bello. En el día, el Todopoderoso les miraba por una ventanita redonda:  era el Sol. En la noche, era la madre del joven la que abría la ventanita para mirarlos y mostraba su cara blanca: era la Luna.



Recopilación por: Magriff.

martes, 6 de octubre de 2020

Doña Ana

Cordillera de Doña Ana

Lugar: Provincia de Coquimbo 

Hace muchísimos años, una *ñusta enamorada se escapó con un guerrero, y la pareja huyendo de las iras del inca, terminó por refugiarse en la cumbre de una montaña. El guerrero era experto cazador y conseguía fácilmente huanacos y vicuñas que les proporcionaban carne sabrosa y abrigadas pieles.

Decían que los fugitivos al partir del Perú o de donde fuere, habían cargado abundantes riquezas en catorce cogotes de guanaco convertidos en *árguenas. La pareja no podía vivir sujeta a las contingencias de la caza y pronto encontró la manera de proporcionarse los recursos que necesitaba. Desde las heladas cumbres los dos amantes atisbaban el paso de las caravanas que iban en busca de las milagrosas aguas del Toro. En cuanto alguna se divisaba, la ñusta corría ladera abajo, dejaba sobre el camino algo de oro o de plata y luego se escondía. Sin que mediaran palabras, los viajeros comprendían que se trataba de un trueque, recogían el valioso depósito y en su lugar abandonaban abundantes víveres frescos. A menudo al metal precioso se le añadía alguna piel fina, especialmente la de cogote de guanaco, muy apreciada por los lazos y riendas de calidad que se sacan de ella. 

Montaña de Doña Ana.

Largo tiempo duró ese extraño comercio. Las gentes aledañas llamaban a la mujer Doña Ana y ese nombre le quedó no solamente a la montaña, sino a todo el elevado cordón conocido ahora como cordillera de Doña Ana. Cuentan que la mujer, al principio, sólo salía de su escondite para recoger los víveres cuando ya la caravana había desaparecido entre los cerros. Con los años fue tomando mayor confianza, dejándose ver y hasta aproximar, pero sin cruzar palabra con nadie. 

El guerrero jamás fue divisado. 

Dicen que el indio murió primero. Ella siguió realizando sus trueques durante algún tempo hasta que un día desapareció. Los viajeros presumieron que había ido a reunirse con su amante en el seno de la Pacha Mama. 

** Ñusta: Era el nombre quechua para las Reinas o Princesas en el Imperio Inca. 
** Árguenas: Angarillas o andas para llevar materiales. 



 Recopilación por: Alejandro Glade R.